Enlace público — un clic
Haz público cualquier archivo con un clic y copia el enlace. Quien lo reciba descarga directo desde el navegador — sin instalar nada, sin registrarse. Tú tampoco tienes cuenta: solo un nombre de sesión.
Crea una sala, suelta tus archivos y comparte el enlace — quien lo reciba descarga directo desde el navegador. Cifrado opcional de extremo a extremo. ¿Lo necesitas siempre online? Convierte la sala en permanente por 5 €/mes.
Una sala permanente es tu espacio siempre disponible: el enlace no caduca, nadie necesita cuenta — ni para subir ni para descargar — y solo tú controlas quién entra.
Archivos de cualquier tamaño, enlaces públicos, cifrado E2E opcional. Sin cuenta, sin límites artificiales.
Haz público cualquier archivo con un clic y copia el enlace. Quien lo reciba descarga directo desde el navegador — sin instalar nada, sin registrarse. Tú tampoco tienes cuenta: solo un nombre de sesión.
Sube archivos de cualquier tamaño. Connectea los divide en fragmentos y los transfiere automáticamente, sin restricciones artificiales de tamaño.
Escribe una contraseña y el archivo se cifra con AES-256-GCM antes de salir de tu equipo. Connectea no puede descifrarlo.
Solo necesitas un nombre. Crea una sala, copia el código o enlace y compártelo con quien quieras.
Suelta archivos o árboles enteros de carpetas — los directorios anidados se conservan tal cual.
Restringe la sala a una lista de usuarios y define si cada uno puede leer, escribir o ambas. Revoca el acceso y el cambio se aplica en segundos.
Sin cuenta, sin email de confirmación, sin asistente de configuración. Escribe tu nombre y ya estás dentro.
No hay contraseña ni email. El nombre que escribes te identifica mientras estés conectado.
Cada sala tiene un código corto. Crea una nueva y copia el código, o pega el que te han enviado.
Suelta archivos de cualquier tamaño. Haz público cualquier archivo con un clic para generar un enlace de descarga directa. Añade contraseña de cifrado si el contenido es sensible — Connectea nunca la ve.
Cuando pones contraseña, Connectea no la recibe. El cifrado ocurre en tu dispositivo; el servidor solo ve texto cifrado.
Añade el plugin de Minecraft a una sala, pulsa Iniciar — el servidor arranca y los archivos del mundo se sincronizan automáticamente. Gestiona todo desde la app. Más plugins en camino.
El proyecto Connectea —app de escritorio, backend, proxy Velocity y esta web— se ha liberado por completo como código abierto. Explora el código, hospédalo tú mismo o contribuye en GitHub.